De calles y ciudades: poemas y textos de 18 escritores hondureños. Post plaza de las palabras.





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Plaza de las palabras, presenta un recorrido imaginario por  la urbe. Incluye poemas y textos de 18 autores  hondureños. Centrados en la temática del paisaje urbano: calles y ciudades. Si Baudelaire introduce en su mirada poética en las calles parisinas, hay un momento de entrada de la ciudad en la modernidad. Ya Walter Benjamín estudio a fondo el problema. Y la incursión de lo poético en la ciudad, que conlleva también la introducción del ser poético. La poesía y la ciudad van de la mano. Ante la ciudad el poeta se pregunta qué es la ciudad y cuál es su visión sobre ella. Y ya  que la idealice, la trasforme o la reniegue, o intente escapar de ella,  Kavafis decía: « La ciudad te seguirá donde quiera que vayas ». Pero también el poeta puede perseguir a la ciudad, siempre está al alcance de su mirada. Puede ser una poesía contemplativa, sustituyendo el paisaje y la naturaleza, pero también puede ser la  ciudad de vértigo y la velocidad como lo vieron los futuristas italianos. Una ciudad para la reflexión o encuentro con lo poético o lo sublimé o simplemente para que el poeta vuelque su ímpetu poético en ella. La ciudad se puede presentar como un espejismo  o como la realidad más sórdida. O como un espejo del poeta o de misterios más grandes. Ese dueto entre poeta y ciudad, entre comunidad y poetas. Da paso a la poesía civilista. Si la ciudad es progreso, civilización y como creía Unamuno, en  un “espíritu de ciudad”.  Pero que no agota lo urbano, que es en definitiva una construcción del hombre. La arquitectura de un poema tiene mucho en común con la arquitectura de una ciudad. Pero la ciudad también es desintegración, violencia, deshumanización, laberinto. Es el escaparate del progreso batiendo alas y  el del  hacinamiento de almas oculto tras una fachada en un barrio marginal. El tema urbano es recurrente en la poesía en general y en la perspectiva poética postmoderna.  

Por supuesto ésta  no es una antología, es apenas una muestra, que en ningún momento agota las todas las posibilidades, de poemas o textos de autores hondureños sobre la temática urbana, ni siquiera la propia obra de los autores aquí presentados. Si hemos privilegiado poetas relativamente contemporáneos, algunos ya fallecidos pero también de poetas vivos. Sin considerar diferencias generacionales. Los unen las calles y la ciudad. Si la calle es poética o sombría  es también un reflejo de las ricas posibilidades que brinda la ciudad. Tal como es un conjunto que abarca,  calles,  avenidas,  parques,  plazas, puentes, y hasta edificios y casas. En la ciudad conviven lo mismo las bibliotecas como los cementerios. El catalogo puede ser innumerable. Aquí solo abordamos poemas y textos acerca de las calles y de la ciudad como un todo. Por supuesto esas calles o ciudades pueden ser reales o imaginarias. Pueden ser un pasado o un futuro. Pueden ser historia, porque las ciudades tienen historia, pero también pueden estar labradas en el ojo artesanal de la mirada: el presente. Y también las ciudades poéticamente, están cargadas de futuro. 

 Pero las ciudades están llenas de símbolos, signos, y del lenguaje viviente de la ciudad. Un conjunto que amalgama en sus artes, esa infraestructura  poética y misteriosa  que cubre como un manto invisible  la ciudad.  Por supuesto el tratamiento del tema es más focalizado y total en algunos de los autores aquí seleccionados,  como el poema de Rigoberto Paredes Los que se aman, una especie de recorrido flaneur por la ciudad de Tegucigalpa, o el poema La ciudad que amo de Pompeyo del Valle, en que el poeta subsume su amor en la ciudad porque en esa ciudad habita su amor. O una más descarnada con  Roberto Sosa, el poema Descripción de una ciudad en peligro, en que nos advierte de las ilusiones y trampas de la ciudad moderna.

Y elegimos autores más modernos y hasta cierto punto contemporáneos. No porque antes, los poetas fundadores no escribieran sobre ciudades o parques o calles, sino porque su visión estaba anclada en una idealización de la ciudad. Todavía con fuertes resabios de un modernismo o romanticismo que nos presenta la ciudad como intocable, casi sagrada, idílica, nutrida por una concepción a veces adherida al sentido de terruño como extensión del  hogar.  Con los autores, aquí reseñados se da un vuelco, en el tratamiento y las percepciones de la ciudad, que deja de ser un sujeto solo contemplativo, prescriptivo; y adquiere una vida orgánica, que la desnuda. El poeta anda por sus calles y la cuestiona. La ve como un todo y aunque luzca hermosa y pintoresca ve sus peligros. La ciudad es interiorizada, y asaltada en sus referentes externos. Si la mirada ha cambiado también el lenguaje para describirla  ha cambiado. Es la línea recta entre la percepción de la ciudad y la escritura de esa ciudad.  Se le aborda sin miramientos, con más audacia e irreverencia. Con un tono de desconfianza pero también de recóndita esperanza. Se da una lucha entre la ciudad real que en secreto se alimenta de lo cotidiano, y la ciudad anhelada o soñada a la que aspira el artista.  Todos le pasan factura a la ciudad, pero también todos son parte de esa ciudad.       

La PRIMERA PARTE De las calles,  dedicada poemas acerca de la  calle. Incluye selecciones de  7 autores que abordan  la calle como una parcela de la ciudad, aquí el tratamiento puede ser directo o solo como referencia. Por ejemplo, Nahín Serrano,  en su poema Metamorfosis, visualiza “las calles dobladas por los años”. Una aproximación entre ciudad y tiempo. Pero una trasformación en que el poeta subsume referentes inmediatos y poéticos de la ciudad: puertas porosas, esquina como sombras, postes ciegos.   Enrique Ordoñez en su poema La calle sola, cuya  totalidad del poema es sobre la calle, brinda un reflejo, en que como un espejo la calle devuelve la soledad del poeta.  Marco Antonio Madrid, por su parte En Josafat, poema reposado y amoroso convierte la soledad, en signos: La noche y el vino taciturno de sus calles/ la ciudad como un rio de luces recorriendo las avenidas” y “el tiempo busca entre los hombres su ceniza” Aquí la ciudad es el espacio y el tiempo es el liquidador. El poeta se vuelve un testigo presencial de las cenizas de los hombres en las cosas ordinarias como  una “avenida, un esquina o un zaguán”. En Edilberto Cardona Bulnes,  en su poema Jonás, que ha sido catalogado como un mural poético, (1)  del cual presentamos un extracto,  y en donde herméticamente despunta “Puerta de caída pintura gris/ de lluvia y tiempo dando calle mate silencio de uniforme y agrietada plancha”  Por su parte  Julio Torres, en su poema Esquina, con un tono templado brinda otra perspectiva. El poeta  va hilvanado como un tren metafórico ideas claves atinentes a la ciudad: puentes verticales, azoteas, rótulos, esquinas, calles, graffiti. En donde “Una calle vacía puede replicar un ataúd”. Y “cuerpo a cuerpo la muerte, entre esquina y meridiano, escribe su diario de navajas”. Ve el poeta la desintegración de la ciudad, la muerte en cada esquina; pero también la memoria poética alude a  los que se han ido. Es la muerte del pasado. Felipe Rivera Burgos, en XII, Fragmento, una introspección poética trasmuta su dolor en salvador así “Deja que el odio manche las paredes, los parques, los rostros, los sanjuanes, aquellas avenidas” porque solo por el dolor hay salvación y retorno.  Samuel Trigueros, en Central Park, esa cuadratura de parque rodeada de calles,  lacónico y potente poema, nos brinda el canto de los pájaros desde la mañana más pobre. Un resabio que aún en lo más sencillo siempre hay una esperanza que la ciudad hospeda.    

La SEGUNDA PARTE Poemas De Calles y ciudades,  incluye poemas de 2 autores, y  esta dedicado a poemas y textos de calles, pero que se entroncan con la ciudad, comienza con el poema La ventana de Heber Sorto, espacio desde el cual ve hacia el mundo exterior, porque  “hay que cruzar muchas calles para llegar a otros ojos” y porque la ciudad que no conozco donde recojo mis pedazos”. Y en su poema AUTOPSIA, el acto de cruzar una calle es un inicio o peregrinaje, “he cruzado la calle/ con la ilusión de llegar a otro mundo”   Finalmente Álvaro Calix con su poema  El viernes por la tarde, explora el mito del artista y  la ciudad, algo como Artista del hambre de Kafka. Hace de un café   un segundo hogar, un refugio en que el artista, anciano sabio,  viejo anacoreta o el poeta curtido. Pasa momentáneamente, una tarde,  rodeado de libros y camaradería, es el lugar seguro, pero una vez en la calle: “solo es un bocado para la ciudad hambrienta.” Donde el hombre en el café es un símbolo del hombre sabio, el Café de las Letras un lugar sagrado, el templo de los artistas. Pero una vez en la calle, aparece la ciudad en su doble rostro primero como  devoradora de hombres  e ilusiones. Y una segunda la necesidad que tiene  la ciudad de lo artistas, poetas y sabios; porque la ciudad esta hambrienta. Una idea que  como un fantasma sin nombre,  ronda por la ciudad y algunas de las visiones aquí presentadas.    

Finalmente, algunas reflexiones sobre lo poético y lo urbano,  tomadas de La ciudad y lo poético, del filosofo rumano Karel Kocis: en donde el filosofo reflexiona sobre la metáfora del destierro del poeta de la ciudad moderna, contando la vida del poeta ruso Osip Mendehelstan,  “Se plantea una pregunta: ¿no nos revela esta metáfora una característica del destino de la ciudad moderna? ¿El destino de la ciudad moderna no es eliminar lo poético? Esta metáfora que caracteriza la ciudad en la época moderna plantea tres cuestiones fundamentales: primera, ¿qué es lo poético, cómo debemos caracterizarlo; lo poético que está a punto de desaparecer de las ciudades modernas o que es desterrado y expulsado de ellas?; segunda, ¿en qué se convertirán las ciudades y cómo cambiarán si lo poético ya no encuentra acomodo en ellas?; tercera, ¿cómo caracterizar al poder y a la fuerza, o incluso al soberano que expulsa lo poético de la ciudad? Lo poético que desaparece de las ciudades modernas abarca tres elementos: lo bello, lo sublime y lo íntimo.” (2)

Y aquí habría que ver qué es lo que se ha perdido y cuál es le lugar del poeta en la ciudad. De una u otra manera la selección aquí presentada representa lo íntimo del poeta, el acercamiento a  la belleza, y lo sublime., porque algo de bello y sublime hay o quedara en la ciudad.  Pero también al desencanto, la impotencia ante la ciudad que se erige  como un laberinto de ilusiones. Pero que también nos presenta esa necesidad del poeta, ese vuelco de la poeta hacia la calle, el parque, los puentes,  o la ciudad.  Ala búsqueda como un Ulises poético. Ese querer escapar de lo intimo y explayarlo en un espacio más amplio. Ir desde la mente del poeta a las formas dela ciudad,  desde la coraza del poeta a  los espacios en que el poeta se debate entre lo cerrado y lo abierto. (3) Deseo fáustico por trascender, trasgredir, tocar con sus dedos de rosa un átomo  no de la  eternidad, sino un instante de la realidad.
  

Vamos entonces, tú y yo,
cuando el atardecer se extiende contra el cielo
como un paciente anestesiado sobre una mesa;
vamos, por ciertas calles medio abandonadas,
los mascullantes retiros
de noches inquietas en baratos hoteles de una noche
y restaurantes con serrín y conchas de ostras.
La canción de amor de J. Alfred
Prufrock. T.S.Eliot

Puerta de caída pintura gris/
 de lluvia y tiempo dando calle mate
silencio de uniforme y agrietada plancha.
Jonás, Edilberto Cardona Bulnes

De estas calles que ahondan el poniente/
una habrá (no sé cuál) que he recorrido/
ya por ultima vez, indiferente/
y sin adivinarlo, sometido/
Del poema Los límites, Jorge Luis Borges.

Anda drogado y sucio el odio por las/
calles y sufre
oscuramente
de frio en la cabeza.
Del poema Límite de un Mundo para todos dividido.
Roberto Sosa.      







                                 
I. PRIMERA PARTE.


 De las calles
                                  1. Nain Serrano
Metamorfosis
Las calles están dobladas  por los años.
Los arboles sostienen en sus brazos
Todas las ofensas de la vida.
Las puertas porosas  absorben las horas.

La noche abre mis ojos y me divide.

Los pájaros se esconden en la soledad,
el silencio pasa lentamente  y nos mira,
pasa el futuro  que más tarde
nos entrega  su factura.

Las esquinas son sombras débiles
que se ríen a mis espaldas
con sus palabras espinosas.

Caminan algunos postes ciegos
que apedrea la juventud
con miradas de reloj.

Naín Serrano (1985, Olanchito), poeta y articulista. Poemario: “Caminando sobre el rostro del tiempo”. Ha sido aplaudido por varios críticos nacionales e internacionales. El tiempo de la memoria en la poesía de Naín Serrano Estos textos poéticos logran la calidad estética, y por eso trata de ser comunicativo al desplazar al hablante lírico a los oídos del lector. Estos poemas nos demuestran un mundo ilusorio, un universo donde se amalgaman la infancia, el barrio y el sentimiento materno, lo que produce una sensitiva evocación que subyace en el interior del ser humano. Biografía tomada de Literatura hondureña de Hoy.

2. Enrique Alexander Ordóñez
La calle sola

Camino cabizbajo
en la tenue tarde
Tropiezo arrastrando penas
Un perro ladra al vacío
Obscurece
y una paloma alza vuelo
El viento con alas de soledad
mueve las ramas de los árboles
Entre agujeros de tristeza camino
detengo mis pasos
los recuerdos me invaden
en la calle sola.

Enrique Alexander Ordóñez (1962, Choluteca) poeta e historiador y sociólogo. Ha publicado sus poemas en la “Antología de jóvenes poetas del sur”, “El Otro Horizonte” en 1994.Ha sido aplaudido por el critico Hondureño el Dr. Arturo Alvarado. Tiene en su haber un poemario “Con el fogón apagado” de corte social. En la actualidad escribe un libro histórico-analítico “Evolución histórica de la Villa de Xerez”. También en conjunto escribe un poemario con otro poeta. La muestra poética es de su libro anteriormente mencionado. Biografía tomada de Literatura Hondureña de hoy.

3. Marco Antonio Madrid

En Josafat

Preguntaré por ti en Josafat
frente a la vieja luna del abeto.
Preguntaré por ti a las buenas gentes
que ofician en el valle con sus labios
cansados de plegarias y de rezos.

Preguntaré por ti sobre el asfalto
en ese mar de sueños y olvido.
Preguntaré por ti y la soledad tendrá sus signos.
La noche y el vino taciturno de sus calles,
la ciudad como un río de luces recorriendo la avenida
la esquina y el zaguán donde el tiempo busca entre
los hombres su ceniza.

Preguntaré por ti, mujer, en Josafat,
con el naufragio de mi dolor herido,
y no serás la orfandad de un recuerdo,
serás la pequeña magnolia que da sombra
a mis huesos, el ave reminiscente
que vuelve para abrevar, en mis manos,
el polen de su tarde,
el canto que espere a mitad
de mis cenizas.

Marco Antonio Madrid.  Egresado de la Carrera de Letras de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Ha sido profesor de filosofía y letras. Ha publicado: La blanca hierba de la noche (2000) y La secreta voz de las aguas (2010). Sus poemas han aparecido en revistas y antologías nacionales y extranjeras. Biografía tomada de  Papeles que no prometen un visado al cielo. Muestra de nueva poesía hondureña. Poetas que cerraron y abrieron siglos. Blog de Leonel Alvarado. Escrito por Leonel Alvarado | Diciembre 1 del 2014. Conexihon. Tomado de la Revista Hispamérica, No. 128 http://www.baquiana.com/Hispamerica_T%C3%ADtulos_Publicados.htm


4. Edilberto Cardona Bulnes

Jonas
Fragmento

Aquello esto de ahora siempre mañana otra vez tejado en cuadritos de amarillo sirio y cirio amarillo y sepia de paja de caminito/ y celestito de florecita anónima de solito/ camino y gris sollozo de fresaniña. / Plata machetilla hendiendo leña. / Sala dormitorio hacia levante sacando en sucio blanco pared de cal en pésame de fenecida/ sombra. Puerta de caída pintura gris/ de lluvia y tiempo dando calle mate silencio de uniforme y agrietada plancha. Café  aroma recién hecho en cocina corredor mirando patio/ pájaros hojas y gritos ya de vías anaranjadas/ y canto de puerta de caída pintura gris/ de tiempo en desgarres de translúcida brasa color/ libertad y vida. Esta mi alegría de roja claridad/ barquitos en charco con pétalo aleteando/ mariposa de rosa parpadeando sobre tierra…”.
JONÁS. PP. 39-40

Edilberto Cardona Bulnes. Nació en Comayagua, el 17 de mayo de 1935 y falleció en la misma ciudad el 2 de julio de 1991.Realizó estudios en la Escuela Normal Pedro Nufio, donde obtuvo el título de maestro de Educación Primaria; además el de Bachiller en el Instituto León Alvarado de Comayagua. Obtuvo en Elche, España, el Premio Hispanoamericano “Café Marfil” en 1973, con la obra “Los Interiores”. También en 1971 el premio único de Poesía “Jorge Federico Travieso” auspiciado por la Escuela Superior del Profesorado Francisco Morazán con la obra en verso “Los Ángeles Murieron”; y finalista de la bienal de poesía de León, España (1974). Biografía tomada de Compilaciones sobre Edilberto Cardona Bulnes: El poeta místico más grande de Honduras. Diario La Tribuna.13 de marzo 2016.


5. Julio Torres

Esquinas

Extiendo el oído contra los muros,
percibo un murmullo
como si la muerte fuera zona erógena,
como si alguien fabricara puentes verticales.
(En las azoteas los suicidas instalan su liturgia)
Los olores se esparcen, coito y rótulo sonríen juntamente,
la próxima víctima revela coordenadas de metálico silencio,
cuerpo a cuerpo la muerte, entre esquina y meridiano,
escribe su diario de navajas.
Máscara y pesquisa me enseñan
a esquivar la trampa de los saludos,
a permanecer callado para no dictar mi propia traición,
rostro a rostro la locura se repite,
cada mano que se extiende puede ser un arma blanca
o volverse la impaciencia del cadáver
perdido entre tanta soledad,
calle a calle memorizo el nombre
de los nuevos dueños de la tierra
y a la vuelta de la esquina nadie despierta a los difuntos.
Salgo y habito las primeras luces,
desde el estallido de graffiti
alguien pudo escribir la memoria de cada esquina,
pero el eco de los cuerpos que cayeron
se ha ido por las cloacas.
La noche y sus medidas.
Una calle vacía puede replicar un ataúd.
La noche y sus medidas, los mil ojos.
La sangre, nuevamente, lame el acero.

Julio Torres. (La Lima, Cortés, Honduras, 1982), es fotógrafo aficionado, en 2008 publicó el poemario Nociones para habitar un país difícil. Parte de su trabajo ha sido publicado en la antología Cuarta dimensión de la tarde, edición conjunta entre poetas sampedranos y cubanos. Es ganador del I lugar de Cuento en los JFSRC 2012, tiene en preparación el libro de cuentos El sueño es un carnívoro que persigue a los despiertos. Biografía tomada del blog Bitácora del Párvulo.


6. Felipe Rivera Burgos

XII
Fragmento

Deja que todo se pierda, Burgos.
Golpea primero, hiere aun aquello
que nunca se reveló contra ti,
la casa de tus padres, la voz de los amigos.
Deja que el odio manche las paredes,
los parques, los rostros, los sanjuanes,
aquellas avenidas, las luces del café,
para que, lejos,
nada te sea grato y ames
y quieras volver.

Deja que todo haga en ti
heridas que el tiempo no cure.

Felipe Rivera Burgos. Tela, Atlántida, Honduras, 1968.Tomó posesión el 17 de abril de 2008 con el discurso titulado El padre en la poesía hondureña. Le contestó, en nombre de la corporación, Sara Rolla. Licenciado en Literatura por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, ejerce como profesor de Letras en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán. Es editor-consultor del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) en América Latina. Ha acumulado experiencia en tareas de asesoramiento y de dirección en empresas editoriales y organismos educativos. Es jefe de redacción del diario El Heraldo, editor de la sección literaria Orbis y de la sección lingüística La comunidad del idioma (uso correcto del idioma español).Productor y editor de textos educativos y culturales, figuran en su currículo, asimismo, la edición de guiones y la supervisión de programas educativos para la radio. Es autor también de obras de creación como Para callar los perros (cuentos, 2004), Ese verde esplendor (poesía, 2006) y En el principio la fábula (2013). Biografía tomada Asociación de Academias de la lengua Española. 


7. Samuel Trigueros

Central Park

A la mañana más pobre
de hojalata—
también le nacen pájaros.

Samuel Trigueros. Poeta, narrador, ensayista. Ha representado a Honduras en importantes festivales internacionales de poesía en América y el Caribe. Su obra ha sido reseñada en diversas publicaciones nacionales y extranjeras. Publicaciones: •   Amoroso signo (poesía, en revista Mairena, Río Piedras, Puerto Rico) .   Todo es amor tras esta nostalgia (poesía, en Revista Ideas No. 24, agosto de 1989) .   El visitante (narrativa, edición agotada).   El trapecista de adobe y neón (narrativa, poesía e ilustración, Centro editorial. SPS. 1992, edición agotada).   Animal de ritos (poesía, Editorial Il Miglior Fabro, 2006, edición agotada).   Antes de la explosión (poesía, 2010, edición agotada )•   Me iré nunca (narrativa, 2010)    Exhumaciones (poesía, Ediciones Nautilus, 2014).   Una despedida (narrativa, en imprenta).    Biografía extracto tomado de Festival de Poesía "Amada Libertad", El Salvador Festival Internacional de Poesía "Amada Libertad" 2014: "Amada Libertad





II. SEGUNDA PARTE

De calles y ciudades.

8. Heber Sorto

Ventana
Nunca pensé en sacar el rostro
a la calle;
una lluvia desafiante como un árbol
cerró las ventanas dentro de mis ojos,
el presente entonces, era solo un chorro de palabras
que goteaba de la fuente de  mi mano.
Siempre ame las ventanas aunque nunca
tuve una para compartirla,
pero alguien me hablo, que a ratos el paisaje se mira
a través de paredes o de lagrimas,
que el horizonte llora de espaldas como el océano,
que los niños golpean el rio para deshacer las tormentas,
que hay que cruzar muchas calles para llegar a otros ojos,
que el silencio se hace de borrones,
que el espejo de pronto se abre y nos traga,
pero yo siempre abrí la ventana que no tuve
y tengo arboles y calles y lunas
y también tengo aquello que siempre quise encontrar;
la ciudad que no conozco donde recojo mis pedazos.


AUTOPSIA

He cruzado la calle
con la ilusión de llegar a otro mundo,
por lo que digo:
aquí no hay nada,
no existe nada.
El paisaje se hace camino en las alturas,
el horizonte regresa a su lejanía,
la fábula es lo que he vivido
y el lado roto de la vida, lo que crece.


Heber Sorto, Resumen. HONDURAS (1973). Nació el 5 de mayo en Olanchito, Honduras.  Ha colaborado con distintas revistas literarias en Honduras y Centro América.
Forma parte de las siguientes antologías: Honduras, Poesía política compilada por Roberto Sosa; La hora siguiente compilada por Salvador Madrid; Papel de oficio por el Ministerio de Cultura de Honduras y Antología de poetas centroamericanos para lectores argentinos compilada por Amalia Gieschen. Obra publicada: Canto nuestro (1994), La última mejilla del horizonte (1997), Arte poética (2000), La ventana (2003), Caballos marchitos (2004) y Todos los días (2006).Hojas reunidas (2014).Ha obtenido varios premios florales y finalista de varios premios nacionales. Biografía tomada de Poetas del siglo XXI, Antología Mundial. Fernando Sánchez Sabido.


9. Álvaro Calix

Tarde del viernes


Los viernes don Paco se va al Café de Letras,
desde la ventana ve morir la tarde;
de vasos, tazas y copas se llenan los manteles rosa;
solo en su mesa, don Paco pide el café de siempre,
una pila de libros cansados,
es su compañía;
si uno lo ve desde la otra estancia:
pone un ojo en el verso, otro en el salón.

Enciende la lámpara, vaga luz amarilla,
las letras, esquivas, de la página se le resbalan,
se coloca los anteojos de siempre,
como un coro discordante, parloteos perdidos llegan a él.
Apaga su voz y se hunde en el río de trazos.

La mata de geranios, al pie de las gradas, florece en tonos fucsia y blanco,
el claxon de los autos rompe la viñeta,
don Paco cierra los ojos y deja que termine de morir la tarde,
dentro de un rato, cogerá el abrigo del perchero y saldrá a la calle;
cargando la balsa de libros,
respirará hondo y remará sin rumbo,
como un bocado para la ciudad hambrienta.

Álvaro Calix, (1970), doctorado en Ciencias Sociales con orientación en Gestión del Desarrollo  por PLAT-UNAH, ha publicado dos libros de cuentos: La plaza de los poetas, (2006) y Ariana y la burbuja (2014), Ebook en la tienda de Amazon. Sus cuentos han sido publicados en varios medios de difusión nacional e internacional. En Honduras ha obtenido dos Premios literarios en la rama de cuento: Grupo Ideas (1989), y Juegos Florales Santa Rosa de Copán (2008). Ha incursionado desde su juventud en poesía. Ha sido co-creador del sitio Blog Plaza de las palabras.





Notas bibliográficas

1.  Hay dos puntos siempre señalados por la crítica  sobre Edilberto Cardona Bulnes. Su poesía hermética y su muralismo poético en Jonás. Si bien mural, por su corte totalizador,  sus pinceladas firmes. Pero el   paso de una escena a otra parecería más un collage, o un intento de presentar  una serie  de postales poéticas, jugando con las ideas y las palabras, en donde lo característico es que corta la ilación de las palabras, para presentarnos solo un reducto de la idea o imagen poética. Pareciera más que un mural que siempre o casi siempre, es una historia contada en un solo plano o una sola escena.  El mural de Cardona Bulnes es una   composición armada por una multiplicidad de cuadros pequeños, esbozos, imágenes sucintas, independientes que responden a un todo. En  la poética de Jonás, es una serie de micro imágenes y escenas poéticas, reflexiones filosóficas o metafísicas, hilvanadas que van construyendo la argumentación poética.  Es más la intención técnica de un collage  o un mosaico que de un mural.  

Y aquí habría que hacer una salvedad si bien es un poeta hermético, el hermetismo de Cardona Bulnes, es doblemente complejo, en tanto no es un hermetismo para ocultar un paisaje, o un tema  banal. Sino que es un poeta hermético que intenta llegar al logos, a lo espiritual, a lo metafísico. Tomando una serie de elementos y símbolos de la mitología y de los libros sagrados. Por lo que su tipicidad hermética dificulta doblemente su interpretación. Sin embargo, inferimos y apelamos a la intención del poeta. No confundir su método poético con su producto final.  Patrón que responde a como lo hace (su técnica)   y que es lo que hace (su intención poética). En cuanto a su intención poética, a pesar de los cortes filosóficos-teológicos  que hay en Jonás, su hermetismo está más cerca de los poetas metafísicos .No es un poeta filosófico en el corte de El  paraíso perdido de Milton.   Si bien es claro que la poesía tiene características de hermetismo, lo hace no por una ocultación manifiesta de los sentidos, sino por un método compositivo que suprime palabras e intenta brindar la idea poética a la expresión mínima.  Y porque no presenta la idea en un solo cuerpo compositivo, sino que en una multiplicidad de pequeños trazos poéticos e imágenes, y reflexiones que como chispazos relumbran,  y que en su conjunto arman la obra. Ese hermetismo coincide con la búsqueda metafísica, que usa también un lenguaje oscuro, símiles extremos, imágenes surgidas del intelecto, el intento de convertir el pensamiento en  sensibilidad, llegar al final de la cosa buscada: unión de cuerpo y alma, el tema amoroso por el saber y cosas ultimas, los atisbos de la inmortalidad, y contingencia del hombre. Así estaríamos más cercanos a un hermetismo metafísico.

En cuanto a su técnica o método poético, se podría pensar a priori en un automatismo al ir  eligiendo palabras en su prosa poética. Técnica que estaría más cerca del surrealismo que del hermetismo. Pero igualmente es notable el esfuerzo por desaparecer las formas  de las cosas, en ese sentido estaría en busca de una abstraccionismo de la palabra. Una desintegración de la imagen, un purismo poético. “Yo a los brillos -a las palabras que brillan- prefiero la transparencia” JONÁS P. 19. Ilustra los comentarios y reflexiones  el estudioso de la obra de Cardona Bulnes: “Según José D. López Lazo, “…en los últimos años, en lo más intenso de su obra poética publicada; Cardona Bulnes fue acopiando su poesía a un estado de “suspensión” mística, a una abolición del “yo” de todos los días para alejarse -como una asceta- a un espacio espiritual que estaba fuera del Logos, de los sistemas, de la lengua”.

En fin concluimos, que en Cardona Bulnes, se dificulta su interpretación porque además su intención poética esta muy ligada a su método poético, los dos se entrecruzan y perviven como la doble hélice del ADN. Por eso es necesario estudiar más en su totalidad la obra de este gran poeta, y también preguntarse cómo surgió un poeta de semejantes características, muy atípicas del conglomerado poético de su época y de la comunidad poética hondureña. Ahondar más sobre  como hacia  la  planeación del poema; o en caso de no haber planeación, bajo que método o  proceso mental el poeta  componía sus versos. Y sobre todo a que aspiraba en su poesía. Así que además del extracto anterior de José D. López  Lazo, resulta esclarecedor o por lo menos es una aproximación a su método y mente operativa, los siguientes extractos de una entrevista que Cardona Bulnes, le concedió a la crítica Helen Umaña:

Al respecto, en una entrevista que le concedió a Helen Umaña manifiesta que el poema se hace, se prepara durante la vida y que no cree en improvisaciones; por ello siempre está trabajando el poema y sobre todo buscando un poema definitivo a través de múltiples ejercicios. Este poema definitivo puede fácilmente verse en el famoso “Ulises” o en el “Jonás”. En otras palabras buscaba ansiosamente la obra concreta que lo satisficiera por medio del conjunto ejercicio estético casi parodiando el mito de Sísifo. Este método de trabajo lo obligaba forzosamente a buscar la densidad del verso y de la palabra: esfuerzo estético que cae a veces en la repetición verbal en diversos poemas; en la repetición de las mismas líneas generales de un verso; a trabajar sobre un mismo esquema para alimentar ese hermetismo del estilo que solamente se puede lograr en forma fraccionaria y quizás en forma circular. Detalles estos que ahora sabemos facilitarían la lectura del complejo “Jonás”; sin fraccionaria, explicaría coherentemente la forma de ese largo poema, pues en boca del autor, este es en sí un solo poema, o mejor dicho una larga búsqueda del “Yo”.

“Si el hermetismo define el estilo de la poesía de Cardona Bulnes, el fondo de su poesía se alimenta primordialmente de una fuerte vena cristiana, precisamente católica. De amplias digresiones filosóficas y culturales junto a un valor humano que mejor privilegia: La autenticidad. En el sentido que el hombre es su palabra, una palabra que debe forzosamente asumir, ya que la historia del hombre, su devenir histórico, nace a través de esta palabra y si la rechaza cae en la inautenticidad. De ahí que el origen de la imaginería poética se remonte al mundo bíblico, y al mundo greco latino y a la historia moderna. Dirá al efecto:No hay mundo si no hay un hombre en él, Y no hay hombre si en él no hay un mundo”. Las citas en cursivas son extractos tomados de Compilaciones sobre Edilberto Cardona Bulnes: El poeta místico más grande de Honduras, Diario La Tribuna, 13 marzo, 2016.

Finalmente,  una ultima aproximación, quizá para comprender  más su poesía y por qué escribía así. El  hombre como tal, habría que vislumbrar al hombre detrás del poeta. Si no es que hombre y poeta se funden en uno. O quizá su poesía sea su mejor biografía. Sin embargo, esto también resulta complejo, en tanto no hay una biografía que nos aproxime a ese hombre. Si existe un estudio muy meticuloso y académico  del escritor y poeta, Leonel   Alvarado, su tesis doctoral. 

THE LIFE AND WORKS OF HONDURAN POET
EDILBERTO CARDONA BULNES (2004). 




 Que quizá sea lo más cercano a una estudio completo de su obra o un sustituto de su biografía total.  La misma vida del poeta conspiro contra su interpretación.  Su misma vida fue lacónica en externalidades. Casi un personaje novelesco de alguna de las novelas de Melville.: sacado del mar y puesto en tierra.. Publico poco y sus trabajos eran más los de un  artesano medieval y poético que un poeta mediático volcado a la objetividad del mundo. En todo caso invitaba al mundo a su casa.  Decía el poeta: “No hay mundo sino hay un hombre en él. Y no hay hombre si en él no hay un mundo”. Y también, de Jonás, “Mi poesía es todo lo que no es desde antes muy antes del primer cautiverio”. -Fragmento de Jonás / 20-VIII. Éste ultimo verso, nos evoca al poeta  W.B.Yeats, poeta simbolista pero que algunos de sus poemas también han sido etiquetados como poemas metafísicos. El  poema Antes que el mundo fuera hecho: “Busco el rostro  que tuve antes que el mundo fuera hecho”. En ambos poetas, Yeats y Cardona Bulnes, esa búsqueda eterna por las causas y actos primeros del ser primigenio.   

 
2. Karel Kocis La ciudad y lo poético. Nexos, Karel Kocik, Revista Nexos, febrero 1998, Vol. 21, Número 243, paginas 67-73, versión en duro, México. Versión en virtual, enlace: http://www.nexos.com.mx/?p=8795
3. Y aquí hacemos algunas reflexiones muy generales sobre la poesía abierta o cerrada. Primeramente, haremos un ligero vistazo  del concepto de Humberto Eco sobre la “obra abierta”, como aquella que en su parte final no esta determinado por el autor, sino que es el lector el que la termina de completar según sus saberes. Esto es casi lo mismo planteado por otro semiólogo, Roland Barthes. Y ese concepto ha producido un importante abordaje y cambio de actitud del binomio autor/lector. Pero en esta ocasión nos referimos lo abierto como posibilidad de trasgredir y lo cerrado como posibilidad de permanecer en lo íntimo. La noción de lo abierto y lo cerrado, tiene sus propias condicionantes y connotaciones. En un sentido general se ha creado un maniqueísmo. Se tiende a ver lo abierto como lo espontaneo,  lo ideal o lo bueno. Y lo cerrado como lo oscuro, lo impenetrable, lo que no es natural. En un par de vueltas lo abierto seria los poetas Beat a lo Allen Ginsberg, desenfadados y que exteriorizaron su grito libertario. Y lo cerrado seria la poesía hermética, la poesía simbolista, la poesía más  intimista. Por supuesto eso es muy hipotético. Pero en el campo de la cultura y la poesía el tema no es de fácil tratamiento por la subjetividad implícita en el acto creador y poético. Sin embargo, haremos algunas aproximaciones exploratorias sobre lo poético y la ciudad.  Todo esto considerando los espacios, especialmente tocando el punto de la poesía en espacios cerrados o abiertos.   Y creemos que esto, en sentido general, es así; sin embargo, hacemos una distinción de  grados de intensidad.  Si bien la ciudad es un espacio cerrado en relación al resto del mundo. Pero también el mundo es un espacio cerrado en relación a la galaxia o el universo.  

En definitiva si bien el espacio físico puede confinar o desencadenar un  determinado tipo de poesía. El punto es que la intención y la mente operativa del poeta, es la  que define esa espacialidad. Es el acto creador quien pone los límites del espacio poético. Estamos de acuerdo, en un sentido muy general que puede caminar por aquí y por allá, la  poesía abierta ola  poesía  cerrada. Según el alcance e intención del poeta, quien en  primera instancia tiene sus fundamentos poéticos en lo íntimo: su Yo Ontológico que se expresa en su Yo Poético.  Es a partir de ahí que el poeta vuelca o intenta exteriorizar su poesía hacia la ciudad, el mundo, lo universal. Ese intento lo puede lograr o no, pero buscara los referentes exteriores para posicionar  su poesía. Toda poesía por naturaleza es intima y corresponde a un espacio cerrado. Solo pensemos en la Lautremont o Holderlin. Pero cuando el poeta intenta trasgredir ese espacio íntimo, esa carga existencial, es que en gran medida puede transitar hacia una poesía  más abierta. Ahora pensamos en Whitman o Neruda, dos poetas por excelencia productores de poesía abierta, aunque en algunos de sus poemas estuvieran conversándonos desde el corazón de su intimidad. Es el esfuerzo y el ímpetu por salir de lo íntimo lo que caracteriza a una poesía abierta. Tampoco es requisito de calidad un tipo de poesía sobre la otra. Las hay excelentes en ambos disposiciones mentales y poéticas.

La ciudad es un buen campo experimental y casi natural para el asentamiento poético, en la medida que el poeta asalte los  referentes o signos de esa exterioridad, podrá ser la ciudad un espacio cerrado o abierto. Esa intención primaria,  ese impulso vital por apropiarse de los referentes externos, por hollar la amplitud del mundo. Pero también el proceso mental y poético podría ser a la inversa: de llevar  el universo, a la casa, al cuarto, a lo íntimo.  Como lo hace el poeta José Luis Quesada en su conocido poema Cuarto. O como lo hacia Emily Dickson en la soledad de su casa, desde una poesía intimista con ráfagas vehementes por asirse  a los signos y referentes de la externalidad del mundo. Ese péndulo entre lo interno y lo externo, ese equilibrio entre mundos, es el vaivén en que vive el poeta. En ese tono T.S.Eliot hablaba  de los correlativos objetivos, para señalar aquella corriente poética  o cadena de  flujos subjetivos del poeta por alcanzar un grado de objetividad o externalidad hacia al mundo exterior que lo rodea.  Y lo aplicó en su obra The Waste  Land. (1922)   Y García Lorca, en la búsqueda de esa externalidad, en su obra Poeta en Nueva York, (1929) (la descripción poética de una ciudad y de una realidad), se esforzó lo objetivo de  su poesía, por fusionar su estructura intima (romancero y Andalucía) al mundo. (Nueva York).  

El pasó armoniosos de lo íntimo a lo universal, la conjunción de lo interno del ser y lo  externo del mundo. En fin, sabedores, que no hay poesía químicamente pura, en un solo poema puede convivir lo cerrado o lo abierto. Que principalmente es definido por la mente y visión operativa del poeta, y no por los espacios físicos desde los que se aborda una poesía; aunque si puede existir una correlación entre espacio y poesía; que por supuesto a veces beneficia el acto poético  y otras  veces limita el flujo poético.  Así como desde una  calle se puede asaltar la constelación de Andrómeda  o desde un cuarto se puede invitar a pasar al universo entero. Tal y como  casi lo señalaba William Blake: “Para ver el Mundo en un Grano de Arena/Y el Cielo en una Flor Silvestre:/Abarca el infinito en la palma de tu mano  / Y la Eternidad en una hora”.
       


Créditos

Poemas

1. Naín Serrano, poema Metamorfosis. Revista Ixbalam. Directora Amanda Castro,  Año 2, No.2 pagina 43.
2. Enrique Alexander Ordoñez, poema  La calle sola, Literatura Hondureña de hoy. Antología de Poesía Hondureña Contemporánea.15 poetas http://literaturahondurenadehoy.blogspot.com/2009/12/antologia-de-poesia-hondurena.html
contemporáneos de hoy.  23 de diciembre de  2009. Blog Por Oscar sierra
3. Marco Antonio Madrid.  Poema En Josafat, Papeles que no prometen un visado al cielo: muestra de nueva poesía hondureña. Poetas que abrieron y cerraron siglos. Blog Leonel Alvarado. Escrito por Leonel Alvarado https://rafavalrios.blogspot.com/2015/02/poesia-hondurena-articulo-revista.html
Tambi en  Hispamerica No.128
https://dialnet.unirioja.es/ejemplar/389173
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Diciembre 1 del 2014. Tomado de la Revista Hispamérica, No. 128. http://www.baquiana.com/Hispamerica_T%C3%ADtulos_Publicados.htm
4. Edilberto Cardona Bulnes, Fragmento JonásCompilaciones sobre Edilberto Cardona Bulnes: El poeta místico más grande de Honduras, Diario La Tribuna, 13 marzo, 2016.
5. Julio Torres, Poema Esquinas, Poemas de Julio Torres, Esquinas, Bitácora del Párvulo. Fabricio Estrada, 26 se enero 2013.  http://fabricioestrada.blogspot.com/2013/01/
6. Felipe Rivera Burgos, fragmento, Poema XII,  blog DERIVA de Salvador Madrid. https://salvador-madrid.blogspot.com/2015/06/felipe-rivera-burgos-toda-poesia-es.html
7. Samuel Trigueros. Poema Central Park, del libro Exhumaciones, 2014, p.66.Tambien para otros poemas: Festival de Poesía "Amada Libertad", El Salvador Festival Internacional de Poesía "Amada Libertad" 2014: "Amada Libertad. https://festivalamada.blogspot.com/2016/06/samuel-trigueros-honduras.html
8. Heber Sorto, poema Ventana,  Revista Ixbalam, Directora Amanda Castro,  Año 2 No.2 pagina 25.  Poema AUTOPSIA. Poetas del siglo XXI. Antología Mundial. Fernando Sabido Sánchez. https://poetassigloveintiuno.blogspot.com/2012/03/6047-heber-sorto.html
//poetassigloveintiuno.blogspot.com/2012/03/6047-heber-sorto.html 

9. Álvaro Calix, Poema Viernes por la tarde, colaboración  a Plaza de las Palabras.







Ilustraciones en orden de aparición

Teguz, pintura de Maury Flores, pintor hondureño  
La fuerza de una calle, pintura de Umberto Boccioni, pintor italiano 1911.
Los puentes, Cesar Rendón, pintor hondureño


Foto Palomas de castilla, atrio de la catedral, 
centro histórico Tegucigalpa, Plaza de las palabras.  
Foto Tegucigalpa ciudad de noche, sin autoria. Google 
foto detalle de una farola del parque, Tegucigalpa, Plaza de las Palabras.