Políticas Culturales por Henry A.Mancia MCs of Art en Historia


Pum, pum o Caput a la Cultura


Henry A.Mancia
MCs of Art en Historia

La cultura es la urdimbre de relaciones, desde la comunidad primitiva hasta nuestros días, propicia procesos de actualidad; a través de ella se mide el aumento de la riqueza de país; el crecimiento de niveles educativos; la disminución de la desigualdad por el ingreso de cada habitante y el mejoramiento de la calidad del vivir por el acceso de bienes y servicios patrimoniales. Una concepción cultural del desarrollo no se reduce al sector así llamado, que incluye las bellas artes, el acervo comunitaria, la enseñanza artística, el patrimonio y el turismo cultural. La cultura es una dimensión que no puede ser excluida ni subestimada, debe ser entendida como una estrategia de desarrollo concebida y conducida desde una gestión de actores claves y de transversalidad en la sociedad; esta visión debe estar implícita no solo en una política cultural, más bien en una política socioeconómica, entendida esta última como un espacio de acción gubernamental y de la sociedad en su conjunto.

En vísperas del 2014 se fraguo la intención es darle Pum Pum o Caput a la institucionalidad de la Cultura en Honduras; se inició un proceso de muerte anunciada, un decreto ejecutivo que convierte a la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes en Dirección General...Y las bancadas de los Honorables miembros de los partidos en el Congreso Nacional, tomaran nota alguna o acción desde sus espacios; los de LIBRE dejar de ver la acción artística en la cultura como una actividad política; el PAC como un escenario natural de fondo para el mercadeo de productos de consumo; el PINU, más que formación a una acción desde las bases del partido; la DC, hacer valer el principios de derechos culturales para todos; al PN para el 2013 no tuvo la menor intención de darle paso a un Proyecto de Ley General del Fomento a la Cultura, pese a que este fue diseñado a la sombra del ejecutado proyecto; Programa Conjunto Creatividad e Identidad Cultural para el Desarrollo, en el marco de los Fondos para el Logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio; lleno artificios e imaginería de abogados, consultores internacionales y nacionales que buscaban en una práctica deficiente del Estado sostener una “teoría sana“ para el desarrollo de la cultura; esto sumado a la incapacidad de la Gestión desde la Secretaria para enderezar un proceso, tomar decisiones para la puesta en valor de activo cultural desde la institucionalidad. En el 2004 publiqué un artículo con el título; Lo multimediático de la realidad, en un diario de San Pedro Sula, referencia a la situación de la Secretaria, hace catorce años; escribí: ” Hoy dominan la incertidumbre y el escepticismo; la identidad pareciera anclada en el pasado, sin construcción del presente y reduce a cruces que la minimizan, hasta plantearse en cierre del Ministerio de Cultura en Honduras. Mejor así dirían los postmodernos; coherentemente con la psicología moderna, asevera que nuestra identidad no existe, porque nuestro yo es un espejo que sólo recibe y refleja, pero no crea”.

Se debe entender, la cultura es un proceso de ensamblado multinacional, articulación flexible de partes, montaje de rasgos que cualquier habitante del país, pueda usar... Ser ciudadano del mundo, sin excepción supone una interacción funcional de actividades económicas y culturales dispersas, bienes y servicios generados por un sistema de proveedores; en el que importa más la velocidad para recorrer el mundo que las posiciones geográficas de las cuales se actúa; pero cuando seleccionamos los bienes y nos apropiamos de ellos, definimos lo que consideramos públicamente valioso; es entonces cuando el ser ciudadano no tiene que ver sólo con los derechos reconocidos por el Estado, sino también por las prácticas sociales y culturales que dan sentido de pertenencia y hacer sentir diferentes a quienes poseen un idioma, semejantes formas de organizarse y satisfacer sus necesidades entre otras características.


Un conjunto de escenarios y procesos señalados plantean constantes desafío; él Estado de Honduras no puede soslayar, con responsabilidad debe configurar concretas y decisivas decisiones con presencia y construcción de varios actores, donde lo público, lo privado, lo civil e internacional, intervienen en un sistema de relaciones para la defensa de la diversidad cultural, amenazadas por las tendencias uniformantes del mercado; por ejemplo, la Cultura Garífuna, es multinacional (Nicaragua, Belice, Guatemala y Honduras), la lengua, la danza y la música están inscritas (2008) y reconocidas(2001) en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, otras manifestaciones de grupos étnicos, sino son bien, reconocidas a nivel internacional, sustentan un arraigo y cohesión social en comunidades identificables de la sociedad hondureña; entonces es de vital importancia el reconocimiento del patrimonio cultural intangible, como evidencia clara del sincretismo y presencia de diferentes pueblos indígenas; en este proceso de reconocimiento no se cuentan con inventarios de bienes inmateriales, la Ley de Protección convoca al Instituto de Antropología e Historia ejecutar en una estrategia de consenso con la Academia, el Estado, la sociedad civil y particularmente con las comunidades tan necesaria tarea para bien de la identidad nacional.

Un escenario, no menos importante es el resguardo del conocimiento histórico a través de los fondos bibliográficos depositados en bibliotecas, hemerotecas y archivos, los cuales están en PELIGRO; una Hemeroteca Nacional (de reciente conformación), ya colapsada y sin gestión administrativa, una Biblioteca y un Archivo Nacional, sin ninguna salvaguarda de sus fondos ni protección en sus centros físicos y mucho menos en la implementación de las directrices en torno a las transformaciones que las tecnologías digitales están produciendo en el mundo de la lectura, el libro, las bibliotecas y los derechos de autor. Falta implementar una acción de actores con vela en el asunto; el Sistema Bibliotecario de la UNAH, para bien es una opción en el fortalecimiento y la salvaguarda o intentar darle vida a: a la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro – Decreto 218-2012; y un buen momento para reconocer a Antonio Ramón Vallejo Bustillo,(1844-1914) en su Primer Centenario, declarado por el Soberano Congreso Nacional, de ir institucionalizando a mejor cabalidad el día del Historiador Nacional (17 de marzo) en alianza con la Facultad de Ciencias Sociales y el Departamento de Historia de la UNAH.

Es reconocido en los informes de Naciones Unidas, 2003; que en Honduras existen 2.6 libros en las bibliotecas públicas por cada 100 personas mientras en los países industrializados existen 294: Circulan diariamente 55 periódicos por cada mil habitantes en el mundo mientras en Latinoamérica y el Caribe circulan 70 y en los países industrializados 218; si continuamos en ese camino no estamos construyendo ciudadanía, desde la educación como lo quiere implementar el Sr. Escoto en el Ministerio; o nos quedaremos reinterpretando el momento cuando Sigmund Freud se enteró de que sus libros habían sido quemados por los nazis, exclamó: “! Cuanto ha avanzado el mundo: en la Edad Media me habrían quemado a mí !”. En realidad el mundo no había avanzado; millones de hombres en los hornos del fascismo, para convertirse en cenizas, y muchos otros iban siendo cambiados en escombros de humanidad por las prácticas de humillación y degradación de aquella ideología tan singularmente moderna.

Otro momento, es el impulso a la innovación cultural por más ambigua y arriesgada que ésta parezca en determinadas prácticas y momentos; seguida de una acción permanente de animación planificada, espacios públicos, privados y asociativos, circuitos y redes institucionales que tenga como fin ampliar el consumo de bienes y servicios culturales y activos patrimoniales; la sociedad en su haberes y saberes es altamente productiva en variadas manifestaciones, en su dirección va la creación literaria, musical y teatral, las ferias, las artes visuales, los libros, la producción multimedia, el diseño, los juegos tradicionales y la juguetería, sin dejar de reconocer el patrimonio material y natural como espacio, las manifestaciones inmateriales y el fortalecimiento de la formación y gestión del conocimiento cultural vinculante a programas de educación, formación artística especializada en mantenimiento del patrimonio, museología entre otras... habrá que desgranar esa masa salarial de Cultura, Artes y Deportes; de lo político a lo funcional, del conocimiento a la gestión, del silencio al reconocimiento público de lo público. Lo anterior implica también la acción de la Alcaldía Municipal, como autoridad local, por los proyectos de Gestión Urbana de los Centros Históricos o redes de Casas de la Cultura y la academia entre otros.

El otro espacio tiene que ser analizado, es la inversión de fondos públicos en cultura, fondos que deben ser auditados, reconocibles en su ejecución y representativos de la gestión de la cultura, identificar e informar a la ciudadanía de público y lo que es privado, para que se reconozca una u otra forma de inversión. La Institucionalidad de la Cultura,SCAD representa un 0.27 a un 0.30% en relación al presupuesto nacional, implica que está por debajo del 1% que recomienda UNESCO; como porcentaje del PIB, solo alcanza un 0.08% como gasto nacional en cultura; falta definir en la línea productos nacional que aportan al PIB aquellos bienes y servicios culturales privados y asociativos y comunitarios que también aportan al desarrollo social; La iniciativa de una Cuenta Satélite de Cultura tiene que aterrizar, esta actividad de capacitación en el 2013 desde la SCAD y con aliados claves como: la UNAH, Banco Central, INEH, IHT, entre otros, es una actividad que debe fortalecerse en función de reconocer la cultura como un activo social, que le corresponde un cuerpo orgánico y una institucionalidad representativa y dejar de ser una res, a la cual se descuartiza viva, o un gabazo al que se deja descomponer y vuelva ser materia fértil o de relleno.

Consultas:
William Ospina. Es tarde para el Hombre. Grupo editorial Norma.1era edición,1994.Bogóta Colombia.
Cultura y sostenibilidad en Iberoamérica. OEI, 2005.Barcelona.España.
Informe sobre Desarrollo Humano Honduras 2003. La cultura: medio y fin del desarrollo. Resúmen.2003.
Línea Base del Patrimonio Cultural de Honduras. Noviembre 2011. Instituto Hondureño de Antropología e Historia / Agencia Española de Cooperación Internacional. Consultora: MCs Lourdes Valladares Zavala.
Comité Intergubernamental Nueva Agenda por el Libro y la Lectura: recomendaciones para políticas públicas en Iberoamérica. Informe aprobado por los países Miembros, CERLALC. Julio 2-5 de 2013. Bogotá, D.C. Colombia.
Lo multimediático de la realidad. Henry A.Mancia. Diario el Tiempo,pág. 23. Martes 20 de enero 2004. San Pedro Sula. Honduras.


Fuente: Centro de Arte/ Honduras 
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